viernes, 7 de noviembre de 2008



de vuelta

En los últimos tiempos el acceso a Internet se me ha complicado, al tiempo que la población de virus informáticos se triplicaba en Sunyani, así que me ha sido imposible actualizar el blog... pero ya estamos de vuelta, con la salud virtual recuperada (al menos de momento).

La primera foto pertenece a uno de los primeros días de funcionamiento de la guardería de Saint Patrick, que hoy está ya a pleno rendimiento. Y abajo el equipo de trabajo al completo (o casi, que aquí las cosas nunca son del todo exactas).
En Septiembre, tras terminar el parvulario, retomamos las obras en los edificios de Primaria y Secundaria, estando ya en fase de acabados. Hoy por fin han llegado las maquinas para nivelar y compactar el terreno, pero como aquí no se pierde el tiempo, mientras las máquinas trabajaban en lo suyo, otros cribaban la arena para hacer el cemento y después enlucir el suelo de las aulas...




Al final del día, los primeros en terminar nos sentamos un rato a mirar cómo los otros trabajan. Esto es un gustazo en todas partes, no?

martes, 9 de septiembre de 2008

el verde no es sólo un color

A veces sorprende cómo las cosas que a priori deberían ser más complicadas salen solas y sin embargo aquéllas que parecen nimias cuestan numerosas batallas... El ejemplo, en este proyecto, está en todo lo relacionado con la vegetación...

Hace ya casi 6 meses, al poco de llegar yo a Sunyani, se planteó con cierta urgencia cómo debía ser la plantación de los árboles del patio del colegio ya terminado de Saint James, ya que el Sol castigaba (y aún lo hace) duramente la explanada destinada a los juegos de los alumnos. Esta tarea formaba parte de la aportación económica local al proyecto, así que, después de varias reuniones con unos y otros se decidió qué ejemplares plantar, cuándo hacerlo (debía ser antes de la época de lluvias) y en qué posición.


Inmediatamente se procedió a la excavación para la posterior plantación. Pero esa inmediatez terminó ahí. Los árboles pactados no llegaban nunca y nadie sabía por qué. Hasta que un día, después de 4 meses de espera, llegaron por sorpresa 24 pinitos (tan chiquitos que en las fotos es difícil diferenciarlos de los hierbajos del terreno) que los alumnos de la escuela, dirigidos por el profesor de Ciencias de la Agricultura y ayudados por los otros profesores, se encargaron de plantar no sin cierto escepticismo: Nadie sabía por qué finalmente se habían decantado por dichos pinos. ¿Una cuestión estética?.


Evidentemente esos pequeños pinos necesitaban mucho más que el árido y caluroso terreno sobre el que fueron plantados y murieron en unos pocos días, sin sorprender a nadie (excepto, quizás, a quien decidió darnos el cambiazo).


De nuevo, entre las risas de los trabajadores y los cadáveres de los pinos, se volvieron a excavar los agujeros y a rellenarlos de tierra fértil a la espera de los nuevos ejemplares. Y finalmente, durante estas vacaciones escolares llegaron tres especies distintas de árboles, más fuertes y adecuadas al terreno y al lugar. Se volvieron a plantar. Y todo el mundo parece estar de acuerdo.


El campo de batalla vuelve ahora a aquel magnífico mango que ya salvó una vez Miguel, el anterior expatriado, durante la excavación de la primera fase de proyecto. Ya hay quien me ha dicho que tengo cierto parecido con la baronesa Thyessen (o como se escriba) y que, quizás, debería encadenarme al mango...


... ¿Continuará?

Kwaku Owusu (o un africanista)



El director del Departamento de Ingeniería del Instituto Politécnico de Sunyani, con cuyos alumnos hemos llevado a cabo la segunda fase del programa de formación de trabajadores, consiguió una beca con la que estuvo estudiando en Londres un máster de construcción, pero jamás pensó en no regresar a Ghana (dice que en Europa todo va demasiado rápido). Pese a ser ambos católicos convencidos se casó con su mujer por la ceremonia tradicional, que supone un compromiso ante ambas familias. Sólo después de diez años de casados, con dos hijos a cuestas y hartos de no poder comulgar en misa, decidieron casarse por la Iglesia. Cambió su nombre de bautismo, Paul, por el que le corresponde por haber nacido en Miércoles, Kwaku, día al que el alma queda ligada según la tradición ashanti.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

mercado

Un bullicioso miércoles de mercado en Sunyani...




...y el mismo lugar cualquier otro día de la semana.

tierra


Cada año, después de las lluvias, toca reparar los daños causados en algunas construcciones hechas con tierra. Y, por supuesto, en la mayoría de los casos se hace a mano alzada...