




Una ciudad no planificada, que simplemente ocurre. En el centro de Sunyani algunas muestras de arquitectura colonial enmarcan las calles principales recordando una vieja, fugaz y ya olvidada voluntad de generar ciudad. Pero desde la planta baja de estas arquitecturas, ca-setas de madera y chapa o lona avanzan hacia la calzada negando la posible existencia de aceras, plazas u otros lugares de encuentro en torno a la calle. Aunque al mismo tiempo el límite entre lo público y lo privado se desdibuja, la calle es nuestra: vendedores, porteadores, carretilleros, vecinos, peatones, ciclistas y, por supuesto, coches. Nada es oficialmente de nadie, pero todo está invadido por todos.
1 comentario:
como echaba yo en falta estos pequeños esbozos de la "otra realidad" !!
un besote y animo!
natalia
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